Únicas 8 funciones, desde el 4 de abril a las 8:30 de la noche

El Teatro Nacional, en asocio con el Teatro R101, nos presentan el unipersonal “OTELO”, a partir de la emblemática obra de Shakespeare. Con un enfoque deliberadamente colombiano, esta pieza, a la que sus creadores han decidido llamar “una historia goti tropi caribe”, es interpretada por el reconocido actor colombiano Ramsés Ramos y dirigida por Hernando Parra. Se presentará desde el 4 de abril, en el Teatro Nacional de la 71, los martes y los miércoles, a las 8:30 de la noche. Boletería disponible en teatronacional.co


 
“En la medida que los hombres sigan luchando por el poder y sigan amando apasionadamente, Shakespeare seguirá siendo pertinente, profundo y entretenido”, asegura el director del montaje. Y es que “Otelo, una historia goti tropi caribe”, nos narra la vida de un prestigioso y honorable militar negro que cae en una maraña de desinformación, engaños y mentiras, llevándolo a cometer el asesinato de su esposa.
 
Una tragicomedia contemporánea donde se libra silenciosamente una guerra fuera de los campos de batalla, donde nadie es quien parece ser. El enemigo acecha en las sombras y puede ser cualquiera de nosotros. Incluso, uno mismo.
 
Ramsés Ramos, uno de los más destacados actores de Colombia, con más de 30 años de trayectoria en teatro, cine y televisión, nos sorprende y deleita con su elegante, elocuente, divertida y certera actuación. En el desarrollo de esta pieza teatral el actor interpreta 11 personajes, logrando darnos una mirada justa, mordaz y devastadora acerca  de unos seres perdidos en su desgracia, pero, al mismo tiempo, increíblemente simpáticos y conmovedores.
 
La historia se va desarrollando, ante los ojos de los espectadores, a través de la improvisación, el juego teatral, el canto e incluso la magia, provocando que el público se identifique y reconozca en diversas situaciones sociales.
 
En esta tragicomedia todos, sin excepción, podrán sumergirse en una experiencia escénica llena de humor, mordacidad, dolor e intriga, donde a partir de un diseño minimalista, se dibujan hermosos cuadros lúdicos y sorprendentes, cuya coherencia y fineza generan que el teatro recupere su espacio en la cotidianidad del ser humano.