Probar que la pasión y la excelencia no conocen límites a la hora de superar lo imposible es uno de los objetivos de Jeep®. Mostrar la capacidad todoterreno que ha estado en evolución constante a lo largo de toda su historia marcando pauta en innovación de generación en generación, es un desafío que va mucho más allá de alcanzar un sueño.  

Por eso, llevar un Jeep® al emblemático cerro de Monserrate en Bogotá sería un punto cumbre, pero el reto trazado para el año 2004 debía superar al alcanzado por sus predecesores, vehículos de otras marcas que subieron años antes por otras rutas al mismo destino. Se eligió un camino de exigencia insólita, la de superar las escalinatas empedradas por las que transitaban los habitantes y visitantes de Monserrate.

Un objetivo extremo, una aventura extrema

El desafío requería estrategia, técnica e ingenio, por eso era necesario trabajar en equipo con los mejores. Fue así, que Jeep® se alió con el Club Saltamontes 4×4, miembro de la Federación Colombiana de Automovilismo Deportivo, y en noviembre del año 2004, en celebración del 25 aniversario del club se inició el ascenso al cerro de Monserrate con dos equipos expertos liderados por Julio Mejía y Guillermo Olarte.

Hoy este icónico ejemplar de Jeep® se alista para mostrar su durabilidad enfrentando el próximo reto, el de convertirse en el vehículo insignia de la Manada Jeep®.

Compromiso y pasión para superar los desafíos

Era importante hacer la menor intervención posible en el vehículo para probar la excelencia, capacidad y durabilidad del Grand Cherokee. Las modificaciones fueron puntuales: cambiar los parachoques originales por unos metálicos con estructuras que soportaran el uso de winches y que permitieran engancharlos en la parte delantera o trasera de la camioneta. Se incluyeron estribos para protegerla y lograr anclarla por seguridad y además se cambiaron las llantas por unas MT con el propósito de mejorar la tracción hasta en los terrenos imposibles.

El estudio de la ruta también fue fundamental para la hazaña, yendo más allá de una simple inspección visual. El equipo realizó un modelo del Grand Cherokee en tubos de PVC a tamaño real. Sosteniéndolo entre varias personas se realizó el recorrido completo para verificar si había espacio suficiente para superar cada etapa.

La seguridad era primordial. Se midió cada tramo para determinar las zonas de maniobra y estipular los puntos de anclaje, o crearlos con piedras adicionales, en los que sujetarían a la camioneta durante los momentos más críticos del ascenso.  Se prepararon los kits de rescate y los equipos de primeros auxilios; no había cabida para errores.

La ruta diseñada y planificada fue el primer desafío superado en esa extraordinaria aventura que capturó la atención de Colombia hace 20 años.  Un intenso trabajo en equipo, que mostró el compromiso y pasión por la aventura extrema, y la extraordinaria capacidad del Jeep® Grand Cherokee fueron claves para vencer todos los obstáculos con eficiencia y convertir a la camioneta de placas BRD509 en el único y último vehículo que alcanzó el lugar de honor en la cima de Monserrate por las escalinatas.

Con su poder y capacidad intactos, este Jeep® Grand Cherokee se prepara para enfrentar un nuevo reto: demostrar que es mucho más que una camioneta todoterreno.  La leyenda de Monserrate y su imponente elegancia 4×4, pronto mostrará ante los ojos de Colombia que también es capaz de evolucionar y vencer al tiempo… porque la aventura comienza donde otros se detienen.

La emocionante historia del ícono de Monserrate continuará. Pronto se brindarán más detalles sobre el ascenso histórico del Grand Cherokee hasta la cima de la montaña y sobre su regreso a la ciudad de Bogotá. Recordar los retos enfrentados y vencidos durante la hazaña serán el impulso hacia la próxima aventura.