En el marco del Día Mundial de la Fertilidad, la conversación sobre infertilidad cobra una relevancia cada vez mayor por que es una condición frecuente reconocida como enfermedad. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud , cerca de 1 de cada 6 adultos, es decir aproximadamente el 17 % de la población en edad reproductiva, experimenta infertilidad en algún momento de su vida. A nivel global, los datos disponibles indican que entre 48 millones de parejas y 186 millones de personas viven con esta condición. En Colombia, según la última Encuesta Nacional de Demografía y Salud  ENDS el 10,2 % de las mujeres entre 13 y 49 años que desean uno o más hijos ha tenido problemas de infertilidad.

Aunque durante años la infertilidad se ha asociado principalmente con la mujer, los especialistas advierten que esta condición puede estar relacionada con factores mixtos. Por eso, cuando una pareja busca un embarazo y no lo logra después de un año de relaciones frecuentes sin anticoncepción, la evaluación médica debe contemplar a ambas personas desde el inicio.

“La fertilidad debe entenderse como una expresión de la salud integral de hombres y mujeres. Cuando una persona o una pareja enfrenta dificultades para lograr un embarazo, se debe comprender qué está ocurriendo a nivel físico, hormonal, sexual, emocional y de estilo de vida. Hoy contamos con herramientas diagnósticas y tratamientos cada vez más precisos para identificar causas, orientar decisiones y ofrecer alternativas personalizadas”, señala el Dr José Pablo Saffon, Máster en medicina de la reproducción humana, Sexología clínica, fundador y director de Babynova.

Lo que no sabías sobre fertilidad

 

1. La infertilidad también puede ser un asunto masculino El factor masculino puede estar relacionado con alteraciones en la calidad seminal, bajo conteo espermático, dificultades en la movilidad de los espermatozoides, cambios en su morfología, desequilibrios hormonales, varicocele, infecciones, factores genéticos, antecedentes médicos, enfermedades metabólicas o cardiovasculares y hábitos de vida.

La salud sexual masculina es clave para la fertilidad. Evaluar al hombre desde etapas tempranas mediante espermograma, valoración hormonal, revisión médica y análisis del estilo de vida permite orientar un diagnóstico preciso y definir tratamientos oportunos.

2. En las mujeres, muchas causas pueden diagnosticarse si se consulta a tiempo La fertilidad femenina puede verse afectada por alteraciones ovulatorias, endometriosis, síndrome de ovario poliquístico, baja reserva ovárica, edad reproductiva avanzada, obstrucción de trompas, miomas, desequilibrios hormonales, enfermedades metabólicas, antecedentes quirúrgicos o infecciones.

Muchas de estas condiciones pueden diagnosticarse y tratarse si se consultan oportunamente, por lo que los controles preventivos y la educación clara en salud sexual y reproductiva son fundamentales.

3. El estilo de vida también influye en la fertilidad Más allá de las causas médicas, factores como el estrés crónico, el sueño insuficiente, el sedentarismo, una alimentación poco balanceada, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, la obesidad y algunas exposiciones ambientales pueden influir en la salud hormonal y reproductiva de hombres y mujeres.

4. La infertilidad también tiene una dimensión emocional La infertilidad puede generar ansiedad, frustración, culpa, desgaste de pareja y una alta carga psicológica. Por esta razón, el acompañamiento no debe limitarse al tratamiento médico, sino integrar una mirada humana que contemple las emociones, las expectativas y las decisiones personales de cada paciente.

5. La reproducción asistida ofrece rutas cada vez más personalizadas

La medicina reproductiva ha ampliado de manera significativa las posibilidades para quienes desean lograr un embarazo. De acuerdo con cada caso, pueden indicarse tratamientos de baja complejidad, como relaciones dirigidas o inseminación artificial, así como procedimientos de alta complejidad como fertilización in vitro, ICSI, selección espermática, estudios genéticos embrionarios, preservación de óvulos o espermatozoides, donación de gametos, método ROPA o gestación subrogada, cuando aplica bajo criterios médicos, éticos y legales.

“Los avances en reproducción asistida han transformado la manera en que acompañamos a las personas y parejas que desean construir una familia. Hoy hablamos de rutas personalizadas que parten del diagnóstico, la historia clínica, la edad, la salud sexual, el contexto emocional y las condiciones particulares de cada paciente. La ciencia abre posibilidades, pero el verdadero valor está en orientar cada proceso con responsabilidad, ética y acompañamiento integral”, agrega Dr Jose Pablo Saffon.

 

En el Día Mundial de la Fertilidad, Babynova Clinic invita a consultar oportunamente, superar los mitos y entender que la fertilidad no debe revisarse sólo cuando aparece una dificultad. Hablar de fertilidad es hablar de salud sexual, salud hormonal, bienestar físico, salud mental, prevención y acceso a soluciones científicas para hombres y mujeres.

Desde Babynova Clinic, el compromiso está en acompañar a sus pacientes desde una visión integral de la salud reproductiva, combinando ciencia, tecnología, diagnóstico especializado y un enfoque humano que reconoce la singularidad de cada historia. La fertilidad es una conversación de pareja, de salud y de futuro, y abordarla a tiempo puede transformar la incertidumbre en posibilidades reales.