En el cuerpo humano, los riñones son los guardianes de nuestro “océano interno”. Sin embargo, esta labor de filtración esencial enfrenta desafíos biológicos y metabólicos que requieren una vigilancia constante en todas las etapas de la vida.
En el marco del Día Mundial del Riñón, ASOCOLNEF y Bayer hacen un llamado para liderar la detección temprana de la Enfermedad Renal Diabética (ERD), una condición que puede acortar la esperanza de vida hasta en 16 años si no se interviene a tiempo.2
Bajo el lema “Salud Renal para Todos: Cuidando a las Personas, Protegiendo el Planeta”, se busca priorizar la prevención, el diagnóstico oportuno y el acceso equitativo a la atención en salud renal para la población general. Actualmente, el 10% de la población mundial (aproximadamente 850 millones de personas) padece enfermedad renal crónica (ERC). Para 2023, esta condición se posicionó como la novena causa de muerte a nivel global, afectando al 14% de los adultos mayores de 20 años.3


Sobre este panorama, la Dra. Silvia Rey, asesora médica de Bayer para temas cardio-renales, explica la complejidad de esta conexión: “Es fundamental entender que el corazón y los riñones funcionan como un sistema interconectado; cuando uno falla, el otro sufre. La Enfermedad Renal Diabética no es solo una complicación aislada, sino un acelerador de riesgo cardiovascular. Por ello, nuestro enfoque debe trascender el control de la glucosa, integrando terapias que protejan ambos órganos simultáneamente para frenar la inflamación y el daño estructural antes de que sean irreversibles”.

El riesgo renal: Un desafío que evoluciona con el tiempo
La evidencia científica sugiere que la progresión de la Enfermedad Renal Diabética (ERD) está estrechamente ligada a factores metabólicos e inflamatorios que empeoran con el tiempo:
● Diabetes y daño renal: La diabetes puede dañar el riñón incluso antes de dar síntomas. Alrededor del 40% de las personas con diabetes desarrollan enfermedad renal. La hiperglucemia crónica acelera el deterioro del funcionamiento renal.
● Factores que aumentan el riesgo: El riesgo residual persiste aún con el estándar de cuidado;
esto debe medirse y tratarse de forma activa. La presencia de proteínas en la orina, la
hipertensión arterial y estilos de vida adversos generan un deterioro de la salud renal y
cardiovascular.
● Diferencias en la manifestación clínica: La afectación renal en etapas tempranas
generalmente es silenciosa, sin embargo, algunos pacientes pueden presentar mayor pérdida
de proteínas en la orina (albuminuria), otros pueden experimentar una caída drástica en la
Tasa de Filtración Glomerular (eGFR), lo que hace que el diagnóstico a tiempo sea muy
importante.
Más de un millón de colombianos conviven con enfermedad renal, la mayoría sin diagnóstico
oportuno
En el contexto nacional, miles de colombianos reciben anualmente el diagnóstico de falla renal cuando
la enfermedad ya ha alcanzado etapas críticas, a menudo de forma irreversible. Según el más reciente
informe de la Cuenta de Alto Costo (2024), más de un millón de personas conviven con Enfermedad
Renal Crónica (ERC) en el país4
. No obstante, esta cifra representa apenas la superficie del problema,
ya que la naturaleza asintomática de la patología sugiere un subregistro significativo de pacientes que
desconocen su condición.
La principal preocupación para el sistema de salud es el ingreso tardío a los programas de
nefroprotección. Actualmente, un porcentaje considerable de pacientes llega a consulta en estadios
avanzados, lo que obliga a recurrir a terapias de alta complejidad y costo, como la diálisis o el
trasplante. Esta situación se vuelve crítica al analizar la diabetes como factor detonante: con cerca de
dos millones de diabéticos en el país, la Enfermedad Renal Diabética (ERD) se posiciona como la
complicación microvascular más común y la principal vía hacia la falla renal si no existe una
intervención oportuna.
Al respecto, el Dr. Juan Diego Montejo, Presidente de la Asociación Colombiana de Nefrología e
Hipertensión Arterial (ASOCOLNEF), destaca la urgencia de un cambio en la atención primaria: “En
Colombia, el gran reto es detectar la enfermedad antes de que el paciente necesite una máquina de
diálisis. Necesitamos masificar pruebas sencillas como la albuminuria en todos los niveles de atención.
Desde ASOCOLNEF, insistimos en que la detección temprana no es solo una meta clínica, sino una
prioridad de salud pública para evitar que miles de familias colombianas enfrenten el devastador
impacto de la falla renal avanzada”.