El próximo 1 de mayo llega a los cines una de las películas más especiales de los últimos tiempos. Se trata de NOMADLAND, un retrato panorámico conmovedor del espíritu nómada estadunidense, escrito y dirigido por Chloé Zhao, y protagonizado por la actriz Frances McDormand.

Después del colapso económico de una colonia industrial en una zona rural de Nevada, Fern (Frances McDormand) junta sus cosas en una van y emprende un viaje de exploración por carretera, fuera de la sociedad convencional y como una nómada de la era moderna. NOMADLAND, la tercera película de Chloé Zhao, presenta a nómadas reales como Linda May, Swankie y Bob Wells como mentores y camaradas de Fern en su viaje de exploración a lo largo del vasto paisaje del oeste estadounidense.

 Chloé Zhao (Songs My Brothers Taught Me, The Rider) es la directora de NOMADLAND, una película basada en el libro de Jessica Bruder, NOMADLAND: Surviving America In The Twenty-First Century, protagonizada por Frances McDormand (Fargo, Tres anuncios por un crimen), David Strathairn (Buenas noches, y buenas suerte, Lincoln), Linda May y Swankie. Los productores son Mollye Asher (Songs My Brothers Taught Me, The Rider), Dan Janvey (Una niña maravillosa, Corazón de perro), Frances McDormand (Olive Kitteridge) y Peter Spears (Llámame por tu nombre). El director de fotografía es Joshua James Richards (Songs My Brothers Taught Me, The Rider).

Antes de su desembarco en cines, la película ya es favorita de la crítica y viene ganando los reconocimientos más prestigiosos del circuito internacional de premiaciones. Entre otras distinciones, obtuvo el León de Oro en el Festival de Cine de Venecia de 2020, y este año ya recibió dos Globos de Oro (Mejor Película Dramática y Mejor Directora) y cuatro BAFTA (Mejor Película, Mejor Dirección, Mejor Actriz Protagónica y Mejor Dirección de Fotografía). Además, cuenta con seis nominaciones al premio Óscar (Mejor Película, Mejor Directora, Mejor Actriz, Mejor Guion Adaptado, Mejor Dirección de Fotografía y Mejor Edición).  

Auténtica roadmovie de nuestros tiempos, el nuevo film echa luz sobre un fenómeno actual que, en tiempos de cambios y redefiniciones, resuena más que nunca e invita a la reflexión sobre temas tan diversos como la cultura moderna, la libertad, el espíritu de comunidad, la transformación del sueño americano y más.

NÓMADAS DE LA ERA MODERNA

¿Quiénes son los nómadas de la era moderna que retrata la película? Se trata de hombres y mujeres mayores, de clase media y trabajadora que, por motivos diversos, renuncian a la idea de una vivienda fija para llevar su hogar a cuestas, recorriendo el país en vans, trailers o buses reconvertidos. Auténticos trabajadores golondrina, van en busca de empleos estacionales y encuentros pasajeros, conectando de forma transitoria con quienes se cruzan en su camino. Con historias de vida tan duras como diversas, los nómadas llevan con ellos las marcas de su pasado, y muchos encuentran en la carretera una forma de subsanar, de reparar, de transformarse.

CRUCES ENTRE REALIDAD Y FICCIÓN

Basada en el libro Nomadland: Surviving America in the 21st Century, de la escritora Jessica Bruder, NOMADLAND fue desde el comienzo un proyecto de cruce constante entre realidad y ficción. Para Zhao, ese era el camino adecuado para adentrarse en el corazón de la comunidad nómada, articulando las actuaciones de McDormand y David Strathairn, quien interpreta a Dave, con representantes reales de la comunidad nómada. Cuenta McDormand, respecto de su trabajo y el de Zhao: “Nuestro proceso en NOMADLAND fue un desafío para las dos, porque trabajábamos con un híbrido de no profesionales de la comunidad nómada, y David Strathairn y yo como profesionales, haciendo nuestros personajes. Sin embargo, Chloé y Josh, nuestro director de fotografía, pasaron tiempo con David y conmigo y nuestras familias en la pequeña ciudad en la que vivimos. Chloé tomaba notas de lo que observaba de nuestras vidas, nuestra interacción como amigos, y desarrolló su idea de Fern y Dave a partir de este trabajo”.

Agrega Zhao: “Como queríamos incorporar a la película personas que no fueran actores y que fueran ellos mismos en ese momento, de alguna forma Frances también tenía que ser ella en ese momento, porque no sabía qué era lo que iban a hacer los demás. Por eso la película tiene tanto de ella en su personaje”.

Por otra parte, el libro fue el punto de partida de Zhao para convocar a los nómadas reales que aparecen en la película. Así, llegó a Swankie y Linda May, quienes tienen lazos muy arraigados dentro de la comunidad nómada e interpretan a sí mismos en el film. Los productores también recurrieron a Home on Wheels, una agrupación sin fines de lucro de apoyo a la vida nómada, como puerta de acceso a la comunidad, ya que descubrieron que contar con su aval otorgaba validez y confiabilidad al proyecto para acercarse a los nómadas. El grupo, además, recomendó a otras personas que podían participar en la historia. Así, los productores prepararon una especie de documento de casting para Zhao, con nombres y fotos de casas rodantes, junto con datos interesantes sobre los nómadas. El resultado fue la conformación de un “elenco” con vidas e historias conmovedoras que embarca a la audiencia en un viaje único.

REDEFINIENDO EL SUEÑO AMERICANO

La historia de Fern, de Dave y de los nómadas reales que cobran vida en la película inevitablemente despierta nuevas preguntas sobre la cultura estadounidense actual y el estado del sueño americano tal como se conoce. Peter Spears, productor de NOMADLAND, reflexiona al respecto: “Creo que se le hizo una promesa a la generación de los baby boomers. Les dijeron que si hacían esto, lo otro y aquello, todo funcionaría a la perfección al momento de jubilarse. Claramente eso no ocurrió y no va a ocurrir. La red de seguridad se desgarró, y ahora muchos se están cayendo”. “Y sin embargo —continúa Spears— esta situación se encastra con la tradición del individualismo del estadounidense duro. Muchas de estas personas que se ven forzadas a este tipo de vida están descubriendo una independencia, una nueva identidad. Atados exclusivamente a ellos por primera vez en sus vidas. Creo que es inspirador y complicado, por supuesto, de la misma forma en que la cultura estadounidense es complicada y tiene tantas capas en este momento”.

Las palabras de los propios nómadas hacen eco de las reflexiones de Spears. Linda May, por ejemplo, describe así su vida en el camino: “Las personas que conocí en el camino son personas con las que nunca me hubiera relacionado por nuestros empleos, estilos de vida y por dónde vivíamos. Nuestros caminos eran muy diferentes pero, cuando se cruzaron, la camaradería, el apoyo, la compasión por el otro, aparecieron de inmediato. Una amistad que hubiera llevado años cultivar nació tan rápido por nuestro lazo común, el del estilo de vida nómada”.

Bob Wells, en tanto, confiesa: “Era un sin techo que vivía en una van. Era un momento muy pero muy malo de mi vida. Y luego ocurrió algo extraño mientras resolvía los problemas y encontraba todas las soluciones: me enamoré del camino, de la libertad. Había hecho todo lo que la sociedad manda: conseguir un empleo, casarme, tener hijos, comprar una casa… y nunca fui feliz. Y acá había hecho exactamente lo contrario a lo que la sociedad me había dicho que debía hacer, y era feliz por primera vez. Eso me hizo cuestionarme todo”.

Swankie, por último, resume con sus palabras el espíritu nómada por excelencia: “No estoy viviendo una aventura ni buscando paisajes o haciendo viajes luego de los cuales volveré a casa. Mi casa no está en un lugar. Hace ya más de una década que soy nómada y no me he cansado. Todo lo que tengo es lo que llevo conmigo. No tengo que volver a ningún lado a buscar nada. Ser nómada es una decisión, no una circunstancia”.