HISTORIA DE LA LOCURA EN COLOMBIA

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@Intermediocol

La historia de la locura en Colombia puede leerse como la terapia psicológica que tanto necesita Colombia. Como si el autor hubiera sentado en el diván al país para que este se desahogue de todos sus miedos, temores, pesadillas, traumas, duelos. Porque la vida en Colombia ha sido una marcha fúnebre desde siempre, desde que se tiene consciencia de nación, de territorio. Y en estas fechas de conmemoración, cuando asistimos al milagro de haber sobrevivido doscientos años de autodeterminación luego de tantos terrores, tantas violencias, tantos muertos, tenemos a mano la mejor reflexión sobre lo que hemos sido, lo que hemos logrado, lo que somos como país, de la mano de un escritor que no solo ha ahondado en nuestra historia, sino también en la cotidianidad de nuestros días desde su obra literaria y desde la columna de El Tiempo, Marcha fúnebre, que este año cumple diez de estar apareciendo y de la que ha seleccionado doscientas para darle contexto de realidad a sus reflexiones, pues el país de hoy, con sus contradicciones, con su polarización, con sus dos bandos enfrentados, los que sean, sigue siendo el país que hemos venido siendo, el de hoy y el del siglo XIX y el del siglo XX, y debemos recurrir a la terapia, al arte, a las historias de los que hemos sufrido, para poder superar el trauma que somos, para salvarnos y poder construir el país que nos merecemos.

El libro está dividido en dos partes, una primera constituida por un largo ensayo que da título al libro, en el que el autor reflexiona sobre la historia de Colombia, de cómo esta puede verse como una enfermedad mental con sus miserias y particularidades. Y luego la selección de columnas con las que da cuenta de cómo, a lo largo de estos diez años, la misma locura que se ha vivido a lo largo de los últimos doscientos años se sigue repitiendo, y mostrando la necesidad de que los remedios y las terapias que propone el ensayo pueden dar luz a una salida, para que dejemos de ser una nación a pesar de nosotros mismos.

AUTOR: RICARDO SILVA ROMERO

( Bogotá, 1975) estudió literatura en la Universidad Javeriana. Su tesis de grado Todos los hombres del rey: documental sobre el relato de Paul Auster, fue elegida como una de las mejores del país en el año 1998. Entre 1999 y 2000 hizo un Master en cine en la Universidad Autónoma de Barcelona. Es el autor de la obra de teatro Podéis ir en paz (1998), el libro de cuentos Sobre la tela de una araña (Arango, 1999), el poemario Terranía (Planeta, 2004, premio nacional de poesía), la biografía Woody Allen: incómodo en el mundo (Panamericana, 2004) y el cuento infantil Que no me miren (Tragaluz editores, 2011). Pero el género al que más tiempo le ha dedicado es la novela: ha publicado Relato de Navidad en La Gran Vía (2001), Walkman (2002), Tic (2003), Parece que va a llover (2005), Fin (2005), El hombre de los mil nombres (2006), En orden de estatura (2007),
Autogol (2009) y el díptico Érase una vez en Colombia que conforman El Espantapájaros (2012) y Comedia romántica (2012), todas editadas por Alfaguara. Fue el comentarista de cine de la revista Semana desde mayo de 2000 hasta mayo de 2012. Escribió la columna Lugares Comunes de la revista SoHo desde agosto de 2001 hasta mayo de 2009. Es el autor de la columna Marcha fúnebre del periódico El Tiempo desde mayo de 2009. Sus relatos han aparecido en varias antologías. Escribe para publicaciones como SoHo, Arcadia, Gatopardo, El Malpensante, Credencial, Gente, El Espectador, Babelia, Número y Piedepágina. Es uno de los fundadores del portal de cine en Internet www.ochoymedio.info. En abril de 2007 fue elegido por la organización del Hay Festival como uno de los 39 escritores menores de 39 más importantes de Latinoamérica.

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